Hay espacios que son microcosmos, es decir, mundos a escala reducida. Son lugares donde encontramos condensados los problemas y los desafíos de una época. La Tabacalera y el Campo de Cebada de Madrid son dos de esos microcosmos. Buenos lugares, por tanto, desde donde pensar el mundo.

La reivindicación histórica a la administración de que cediese el espacio de la antigua fábrica de tabacos de Lavapiés a las redes sociales y vecinales encontró, finalmente, un eco positivo en 2010. Así, se puso en marcha el proyecto de La Tabacalera, la autogestión ni más ni menos que de 9.000 metros de edificio, habitados y atravesados cotidianamente por un sinfín de formas de vida: skaters, artistas del trapecio y la escena, vecinas, migrantes con y sin papeles, personas sin hogar, activistas viejos y nuevos, etc.

Un poco más tarde se abre el Campo de Cebada. Se trata del foso que dejó la demolición de la antigua piscina de La Latina y que el Ayuntamiento del Partido Popular cedió a la gestión ciudadana. A diferencia de La Tabacalera, el Campo de Cebada es un espacio al aire libre, pero al igual que aquella hace de la apertura su principal seña de identidad. Hipsters, banglas que venden cerveza, músicos, chicos locos por el básquet, jardineras, camellos, arquitectos-activistas… Mil tribus distintas habitan la Cebada como lugar de encuentro, socialización y actividad no mediatizado por el consumo, la policía o la burocracia institucional.

Esta apuesta radical por la apertura explica dos de los desafíos más grandes que afrontan ambos proyectos: la convivencia entre formas de vida muy heterogéneas y la toma de decisiones para los asuntos cotidianos. ¿Cómo se gobiernan a sí mismos los espacios plurales y complejos, sin recurrir a ninguna autoridad central? ¿Cómo pueden convivir prácticas, usos y formas de vida muy distintas sin expulsarse? Lo que ocurre en estos lugares, tanto sus logros como sus fracasos, puede interesar e interpelar a cualquiera que se haga estas preguntas por lo común.

En verano de 2015, Alexia organizó una conversación entre ambas experiencias, a través de personas que habitan o han habitado alguno de los dos proyectos. El dossier que puedes leer a continuación recoge los materiales de esos encuentros y otros textos que llegaron luego, tirando de los hilos abiertos. Este dossier es una apuesta por hacer de la experiencia, memoria útil e inspiradora. Una apuesta por pensar el cosmos a partir de los microcosmos.

Traducción al italiano