JOSÉ MIGUEL FERNÁNDEZ-LAYOS

#RodeaFerraz decía el tuit con el que me enteré que el PSOE se rompía y Pedro Sánchez cavaba una trinchera en su despacho. Otro tuit de Owen Jones pedía, en inglés, que los españoles le explicasen  lo que estaba pasando exactamente en el PSOE y nuestros compatriotas le contestaban, en castellano, “el psoe es el coño de la bernarda, para que lo entiendas”, y ya en inglés, “Susana Scar has defeated Pedro Mufasa”.

Yo estaba a tres paradas de metro de la sede del PSOE y allá que me fui, esperando ver catapultas andaluzas y a César Luena echando aceite hirviendo por la ventana, pero no, lo que había era muchos fotógrafos, muchos periodistas y muchas cámaras de televisión, la mayoría arremolinados en la puerta de un garaje por el que debía salir Pedro Sánchez. Una periodista de El País entrevistaba a un hombre mayor, y pensé que yo no iba a ser menos y que también quería hablar con él. Se llama Antonio, tiene 70 años y lleva 25 afiliado al PSOE.

“He venido porque las declaraciones de Felipe González me han dado vergüenza. Yo lloré como un niño cuando ganó en el 82, pero me ha decepcionado, ya no lo considero mi compañero, es un vendido al Partido Popular. Si el Partido Socialista desaparece es por su culpa, que se cree un Dios. Ahora podría haber un gobierno de izquierdas, pero González ve que se le puede acabar lo de Gas Natural y todos los enchufes que tiene. Y eso no es ni ser socialista, ni cristiano, ni humano ni nada. Esto es un golpe de Estado en toda regla. La O del PSOE no se respeta. Felipe González es del PSA: el Partido Socialista Acomodado.”

Le gusta enseñarme a cada rato su carné del PSOE y yo le pregunto si va a seguir votándoles pase lo que pase.

“Le voy a confesar, yo desde que en el PSOE empezaron con tanto robo y salió Podemos, yo voté a Podemos. El 15M me parece lo mejor que ha podido pasar, ha sido el revulsivo, y Podemos ha salido gracias al 15M y por lo mal que lo han hecho los dirigentes, que se han hinchado a ganar dinero y ya no son obreros españoles, ya son unos aburguesados y unos fascistas. Sin embargo, sigo siendo afiliado al Partido Socialista. Que me echen del partido si quieren, pero yo voy a seguir siendo socialista.”

Antonio enseñando su carné del PSOE

                             Antonio enseñando su carné del PSOE

Antonio me cuenta que se afilió al PSOE porque sus ideas eran de izquierdas y no sabía si militar en el partido comunista o en el socialista, pero se decidió por el PSOE porque era más moderado y más unido, “no como ahora”.

“Yo he vivido la dictadura, la transición y las grandes movilizaciones. Antes, subía el metro una peseta y se montaba una en Getafe que tenían que ir los grises a pegar palos. El obrero tiene que luchar siempre, toda la vida, porque cuando se duerme en los laureles se le echan encima y perdemos todos. La gente dejó de salir porque se había acomodado. Con el auge de la construcción se ganó mucho dinero y la gente se creía que eso iba a durar toda la vida, que si se dejaba de luchar iba a seguir igual de bien, y no es verdad, el capital no duerme nunca, los fascistas están siempre alerta y en cuanto ven un hueco, ahí van”.

Cuando me despido de él, se escucha el himno del Partido Popular. El ruido sale de una casa frente a la sede del PSOE. Son unos chicos jóvenes que tienen las ventanas abiertas de par en par. Uno de ellos se asoma y empieza a cantar “Albert Rivera, lorolorololó, Albert Rivera, lorolorololó”. Al rato pasa un descapotable con el himno del PP a todo trapo. Parece que muchos se lo pasan en grande con el lío del PSOE.

En twitter veo que un militante que se afilió hace ya 40 años se lo toma todo más a pecho y se ha encadenado a la sede del PSOE de Mérida para quejarse por “el golpe de estado que ha registrado su partido”. En Ferraz, por el momento, todo parece más tranquilo.

Pasado y futuro

Me encuentro con un grupito de tres jóvenes que no parecen periodistas y me animo a preguntarles. Uno de ellos se confiesa militante del Partido y los otros parecen más bien simpatizantes.

“Hemos venido porque los barones quieren dar un golpe de Estado a la militancia y no lo vamos a permitir, aunque nos ha pillado de sorpresa y no sabemos qué hacer”.

Javier tiene 19 años y es militante desde hace un año. Lleva una camiseta con Paco Martínez Soria y el lema “La ciudad no es para mí”, y me cuenta que podría haberse decidido por Izquierda Unida o Podemos, pero se decidió por el PSOE porque tiene una trayectoria de 137 años de historia.

“Me afilié porque me gustaría cambiar las cosas. Ahora estoy estudiando Políticas y Derecho para intentar llegar a un cargo importante y, si llego a Presidente, que es mi sueño, quiero ayudar al pueblo.”

Se forma un revuelo y todos los periodistas van a una puerta por la que sale un coche, mientras que por otra sale Pedro Sánchez en un coche distinto. Todos corren a por él y tienen suerte porque se ha tenido que parar en un semáforo en rojo y los fotógrafos consiguen su foto de Pedro Sánchez. Mientras, los jóvenes siguen hablando conmigo.

Ahora es Sara, de 21 años, la que se anima a hablar del expresidente del PSOE.

“Felipe González debe irse, pasó su era, no sé qué hace en el partido, viene a tocar las narices, lo único que hace es molestar. González fue un señor de un momento concreto, pero no debe abusar de ese momento. A él le mola el rollo presidencialista, cortar el bacalao, no le importa lo que diga la gente. Para asegurarse su asiento, va a mover a todo el que pueda, porque fue el más votado de la historia y bla bla bla, ¡pero si ya no se entera de nada de lo que está pasando”.

Antonio se acerca a curiosear. Les cuento a los chavales que él es militante del PSOE desde hace 25 años y entonces les anima a luchar como hicieron ellos: “Cuando había una huelga estábamos todos tirándoles piedras a los grises y haciendo lo que hubiera que hacer”. Javier está de acuerdo en que los derechos que habían conseguido “nuestros padres y abuelos los hemos perdido y aquí la gente no hace nada”. Antonio sigue: “Eso, en tiempos de la dictadura, hubiéramos salido a la calle y nos los hubiésemos comido, y aquí nos hemos acojonado. Claro que ahora, con la ley mordaza, con mirar a un guardia ya te meten en la cárcel y te meten 50.000 euros de multa.”

Dos generaciones frente a la sede del PSOE

                         Las dos generaciones frente a la sede del PSOE

Les pregunto si ellos van a manifestaciones y Sara dice que ha ido a desahucios con la PAH: “Yo he ido a intentar pararlos, aunque no siempre ha salido bien, pero claro, yo ahora mismo soy estudiante y no puedo arriesgarme a que me pongan una multa. Estudio Derecho y Políticas y si tengo antecedentes, a ver qué hago luego con mi vida.”

El otro chico, Fernando, tiene 19 años y estudia Sociología y Relaciones Internacionales. Según él, la gente está dormida por culpa de los medios de comunicación, “y al final se nos olvida lo importante, que es luchar como lo ha hecho este señor y nuestros abuelos, pero no somos capaces, no solo porque tengamos miedo, sino porque nos han quitado las ganas.” Para cambiar las cosas, Fernando no sabe hasta qué punto “es necesario meterse en un partido y llevar a cabo una acción directa desde la política desde arriba, porque desde abajo también es posible hacer muchas cosas”.

Antonio lleva un rato que quiere hablar y al final no se contiene: “¿Y qué me dices de Ciudadanos? Ese es un muñeco del PP, es el baboso más grande que ha podido salir en España, y tiene que ser lo que él diga. Quiere que el PSOE pacte con el PP y que no pacte con Podemos”. Y se acerca a gritarle a la grabadora: “Pero tú, ¿quien eres?, Ciudadanos, ¿tú quién eres?!, ¡gilipollas!!”

Todos se ríen a carcajadas. Y Sara aprovecha para decir que tiene que irse. Todos nos vamos. Los periodistas también se van. Los vecinos que antes tenían la sintonía del PP a todo trapo ahora ponen Ska-P. En twitter algunos dicen de rodear Ferraz el sábado. Y otro más responde a Owen Jones: “Una movida muy tocha, Owen. Really huge movida”.